EL CONCIERTO DE “IL LABORATORIO DELLE UOVA QUADRE”,
EN QUITO – ECUADOR
El trabajo previo al concierto se inició hace dos semanas, cuando los Hermanos Clemente llegaron a América el 26 de enero. Desde ese día, se afinaron los violines, violas y contrabajos. La Banda de Bronce tuvo que ampliar sus pulmones al son de las composiciones y arreglos en las partiuras llegadas desde Europa. Todo éste Trabajo bajo la tutela de Raffaele y la paciencia de Felice.
Fue justamemente Jorge Oviedo, director musical del Teatro Nacional Sucre quien me dio una idea de lo que sucedió esos días previos a mi llegada. Pues debieron ir a la corriente de las exigencias, lo cual implicó un trabajo arduo, más aún en las condiciones que marcaba el escaso tiempo. Aún así, la “Orquesta Cuadrada” a base de Trabajo y Esfuerzo logró consolidarse y fortalecerse. La orquesta cuadrada está conformada por: La Orquesta Filarmónica de Ecuador y la Banda sinfónica metropolitana de Quito.
La cita previa al concierto de ésta noche se dio inicio a las 6 de la tarde, para el ensayo final. Algo que es importante mencionar, es que sobre el escenario se ha notado además del estricto trabajo, la completa satisfacción de cada uno de los músicos integrantes. Todos estaban compenetrados y contentos con lo que hacían, además de los organizadores, técnicos de sonido y luces, entre otros. Para todos, realmente, a todo nivel ha sido una experiencia enriquecedora y satisfactoria desde el primer ensayo hasta hoy.
El concierto se dio inicio a las 8:30 de la noche de forma puntual y elegante, característica del Teatro. Media hora antes, la gente ya estaba haciendo fila para entrar al lugar. Los músicos en los camerinos se arreglaban para la función. El Laboratorio, en camerinos se transformaban en Marineros, Princesas y un Chapetón… algo surrealista, ¿y por qué no?
Salieron al escenario mientras yo buscaba mi puesto estratégico para disparar las fotos que captarían el momento y que me permitirían documentar éste evento importante y para que crean todos ustedes que Realmente existió.
El concierto empezó con el saludo de Raffaele, quien de alguna forma explicaba su presencia ahí y su Trabajo con la Música Andina, luego presentaba a la Orquesta Cuadrada, fundamental para el desarrollo del mismo. Un guión escrito por Raffaele y Felice, describía el pasado de Trencito durante su estadía en Ecuador. Personalmente, uno de mis Temas favoritos es la Faccha (La Cascada), que describe casi a través de imágenes sonoras, la llegada de los cinco extranjeros el año ’87 a la Comunidad de Peguche, haciéndonos recorrer el camino a orillas del río hasta llegar a las lagunas que son formadas por las lágrimas de los jaguares llorones. La gente vibró con todos los temas y muy en especial, con aquel que describe también a la perfección el camino zigzageante de la ruta denominada Santo Domingo, una carretera en zig zag interminable, que nace de la maraña platanesca.
También, aparecieron figuras importantes y fundamentales de la música ecuatoriana. Personajes que marcaron de alguna forma la música andina, en su momento y época, por su modo particular de tocar, joyas de hombres… como el Violinista Carlos Perugachi de la provincia de Zuleta, ex integrante del grupo Ñanda Mañachi, quien ahora debe pasar los 70 años. Apareció por un costado del escenario, sutilmente, como flotando en el tiempo, tocando un solo de violín que previamente fue interpretado por la orquesta, perennizándose en ese momento que pareció eterno en el escenario y luego se desvaneció como la música de su violín.

Otro personaje importante, fue Aurelio Lema de la provincia Chimborazo. Él complementó un tema llamado la Bocina, que obviamente no se refiere a la bocina de un auto, sino a un instrumento de caña que es largo y tiene un sonido como una bocina, pero que el tocador puede hacerle cantar. “La Bocina” es un tema de amor, que evoca una relación imposible con una mujer opuesta, distinta, imposible, lejana que encarna a la Música Andina, “yo lloré por ella y la amo con todo el corazón”, decía parte de la letra.
El guión continuaba regalándonos paisajes bellísimos de la geografía ecuatoriana, así como de la Vida de Trencito de los Andes. Un capítulo fundamental, es aquel que narra el encuentro con un instrumento andino, cuando niños: El Rondador. Instrumento que llegó hasta un colegio francés en Italia, gracias a un niño ecuatoriano llamado Germanico Pinto, cuyo Padre hizo posible la llegada del instrumento de Sudamerica hasta Europa. En el tema, cuentan con mucho sentimiento, cómo en plena clase escolar, veían tentados bajo la carpeta, al Rondador, un instrumento cuyo cuerpo de caña les permitió respirar alguito de los aires andinos. Algo aún más conmovedor fue presenciar a Germanico y a toda la familia Pinto en uno de los palcos del Teatro, conmovidos por el homenaje poético y artístico.
El público se compenetró totalmente hasta el punto de que en el Tema “Azul Runas” cuando entraron los bailarines Otavaleños, zapateando cual fiesta popular, el público desde sus asientos también seguían el compás alegremente.

El toque Festivo, se dio con el tema “Latitud Cero” que fue interpretado por la banda de bronces. Un tema que bien representa a Ecuador y que a la vez es composición de Raffaele M. Clemente. Este tema evoca a la perfección a las fiestas populares y a la alegría de la gente, que a la letra traducida del quechua al castellano dice así: “Lejos en el frío, Ay para abrigarme, Ay tengo mi poncho, Y una chompa de lana. Ay sobre el pecho me pondré una camiseta, Ay brillará de cién colores. En esta camiseta, Un letrero dice: Ay ¡Qué viva Ecuador!, Ay ¡Latitud cero!… Viva Ecuador!!!”. Es mi deber, decirles que la letra de éste y los otros temas del Trencito vienen de la mano zurda de Felice quien tiene impresionantes Composiciones Literarias que se complementan con el exquisito Trabajo de Composición Musical de Raffaele.
La muerte estuvo presente. Pues quienes estuvimos ésta noche, presenciamos la muerte de Trencito de los Andes, que no podía pedir más que ser enterrado en una “Vasija de Barro”, un tema realmente conmovedor por la sentida interpretación de los integrantes del Laboratorio, además de la telúrica intervención de la orquesta. Ahí mismo en el escenario, apareció la Gallina Cuadrada quien puso un huevo… adivinan? cuadrado. Ya casi, era hora de dormir… los niños, fueron los encargados de abrir el huevo, que para sorpresa de todos contenía una yema… cuadrada. Ese fue el nacimiento de Il Laboratorio Delle Uova Quadre, quienes se despedían a ritmo de “Postsomnium”, un carrillón producido por una cajita musical. Un momento totalmente mágico que paralizó a todos.
Y como es de costumbre, siempre pedimos aumentito cuando algo nos ha gustado. Y el público pedía “Italiano Masicuna”, a lo cual los Hermanos Clemente accedieron cantar. Para gusto y admiración de todos, sólo una estrofa que terminaron en seco, a viva voz del público quienes se quedaron satisfechos y a la vez con ganas de más.
Tengo que mencionar, que fue muy emocionante escuchar en vivo la Voz de Laura, que tantas veces me conmovió en los discos con su voz cálida y tierna, tal como ella es, en persona y quien admiro por también tocar algunos otros instrumentos y por persistir en ésta ardua labor. También, fue interesante ver el trabajo de una mujer talentosa, que ha demostrado su gran capacidad musical no sólo con el Arpa sino también con otros instrumentos y con su propia voz, me refiero a Daniela Lorenz. Y por supuesto, el istriónico y un gran músico también, Luis Humberto “Maldi” Gramal, el “sayayín andino”. Quienes Conocí con gran honor y placer en ésta gira.
Fue una velada sumamente conmovedora que finalizó con abrazos interminables en la Plaza del Teatro, en medio de admiradores, amigos, curiosos y buenos deseos de la gente ecuatoriana. Y éste fue sólo el inicio, el primer concierto del Laboratorio en América. Y por supuesto en Ecuador, como citaba un periódico ésta mañana.
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